Bueno, ésta es casi la última parte de la entrega, aunque la verdad eso no importa mucho. Si pasan por éste blog, POR FAVOR divúlguenlo en caso de que les guste, y en caso de que no también. Aunque recuerden que no sólo tenemos blog. Si por alguna mágica razón no han visto alguna de las entregas anteriores, todos los links están aquí.
El Atrapasueños
-Debemos dirigirnos al sur -dijo Azaak-. Allí hay más nativos como yo, que necesitan de mi ayuda y yo preciso que seas testigo de toda injusticia que allí el hombre blanco está haciendo. Existe un imperio, el Inca, que pronto caerá en manos de compatriotas tuyos y debes verlo, y luego regresar a tu mundo para contarlo. ¡Cuánta razón tenía Azaak! El éxito de Cortés no hizo sino animar a más europeos, que veían en el continente americano una salida a su pobreza y una posibilidad de ir amasando territorios y fortuna. -Ahora duerme y pon esto en tu lecho. Azaak me entregó un extraño amuleto, que según ella venía de un pueblo al norte, muy al norte. Entre otras propiedades tenía la de capturar todos tus malos sueños y que jamás te hirieran. -Su auténtico poder reside -me dijo- en que captura todos tus anhelos y si deseas algo en tu vida y sueñas cada día con ello, se cumple. Y ahora duerme, duerme y sueña con ser...
Dichoso es el que ve Que cielo y horizonte Condenados están A tenerse que entender
Juicioso es el que cree Que no existe partida En la que no haya que Arriesgar para vencer
La felicidad no consiste en todo tener Si no en saber sacar, lo bueno que te da Ve antes salir el sol, Un águila o un halcón Que una legión de buhos en formación
Yo te mostraré Que todo en esta vida Lo puedes tener Si en ti logras creer
Y te enseñaré a vencer a tu enemigo Que no son los demás Eres tú, ¡¡eres tú!!
Hay que fracasar Y a veces fondo tocar Para ver la luz Y esta vida apreciar La felicidad no consiste en todo tener Si no en saber sacar, lo bueno que te da
Yo te cantaré una nana Y mi voz te arropará Y en tus sabana, mi aliento Las pesadillas se irán
Y algún día se cumplirán Todos tus sueños se harán realidad Y mañana amanecerá El atrapasueños yo soy
Y algún día se cumplirán, Atrapo sueños, enjaulo el dolor Y mañana amanecerá El atrapasueños yo soy
Bien, ésto es todo por ahora. La semana que viene pondré la penúltima parte. Aunque si les da flojera igual pueden buscarlo por Internet. Y recuerden: Coman frutas y verduras (bueno, todo lo de la pirámide alimenticia, pero frutas y verduras más), vivan felices (o no, la verdad no importa), entren a crepachu, planten un árbol y, por favor, nunca fumen después de comer un dulce con pólvora (última frase cortesía de Starkey).
Bien, no tengo nada que decir, salvo que tengo mucho sueño por haber dormido a las 5:30 a.m. y despertado a las 7:30 a.m., aunque después dormí como de 13:00 p.m. a 4:30 p.m., pero yo necesito dormir más. Si por alguna mágica razón no han visto alguna otra parte, hagan clic aquí.
La leyenda de la llorona
Entre las muchas mujeres que abrazaron el cristianismo, hubo una la cual era el blanco de las iras de Azaak. Su nombre, Malinche y su condición, amante de Cortés y traidora de su pueblo y de la naturaleza. Aquella misma noche vi a Azaak discutir con ella acaloradamente y entre otras amenazas, Azaak le contó una leyenda que sobrevivía en el tiempo. Es según dijo Azaak, una historia que se cuenta en el México del futuro y habla de La Llorona...
Y en vista de que sólo fue una canción musical con seis renglones de historia...
Van a rodar cabezas
Con 400 españoles y apoyados por los tlaxcaltecas, Cortés decidió el asedio a Tenochtitlan y así, durante 80 días y 80 noches, los aztecas vieron como su resistencia disminuía a causa del hambre y de un arma con la que ningún bando contaba: los virus. En efecto, sin proponérselo, Cortés había traído enfermedades comunes en Europa que sin embargo resultaron mortales para los aztecas; una simple gripe diezmaba las fuerzas e incluso mataba a cientos de aztecas. Miles de ellos perecieron, pero antes de que Tenochtitlan fuera finalmente conquistada, Azaak lanzó este grito de rabia e impotencia al ver destruida tanta belleza...
Si he de morir, será luchando Por ver crecer a mi pueblo aquí Y perderé en un suspiro Lo que en una vida tardé en construir
Si he de vivir, no será mendigando Por mi cultura y por lo que creí Si he de caer, será al menos luchando Porque no secuestren mi libertad
Si he de callar, lo haré dejando Que hable por mi, el viento de aquí No quiero ver a mi pueblo adorando A un Dios que no puede al sol oír
Si he de gritar mi odio irá levantando Tal tempestad que ira os helará Si he de matar no será asesinando El hombre blanco lo hace, No por sobrevivir
Sé que llegará el día En que llueva libertad Y que escrito en la luna Con la tinta de un clavel Se lea “vive en paz”
No dejes que la melancolía De tu memoria sea el retrovisor No dejes que una frontera consiga Determinar el país de una flor
Beso el suelo y de rodillas Me despido de la mar En otra vida volveré Hoy van a rodar cabezas Hoy van a rodar
Bueno, pues la siguiente entrega será el atrapasueños, y es la antepenúltima de éste disco, pero aún faltan Gaia II: La Voz Dormida y Gaia III: Atlantia, ambos discos dobles. Y como no tengo mucho más que decir... ¡Voten!
Bueno, pues en vista de que hace poco más de dos meses la banda de folk metal Mägo de Oz sacó su más reciente disco Gaia III: Atlantia, creo que una buena forma de celebrar eso es contar la Bhistoria de ésta trilogía, formada también por Gaia y por Gaia II. Bueno, para empezar, ¿cuál es la historia de Gaia? En escencia, es la historia de una indígena de la época colonial llamada Azaak, narrada por diferentes personas. En el primer disco, es narrada por una rea española del siglo XXI a través de un e-mail, en Gaia II: La Voz Dormida a través de un niño con síndrome de Down y en Gaia III: Atlantia... aún no estoy muy seguro. Como sea, ahora los dejo con las primeras dos canciones del primer disco: Obertura MDXX y Gaia. Iré subiendo una canción por semana... o al menos trataré.
GAIA
Obertura MDXX
"Desde el principio de los tiempos, los ríos han sido las arterias que transportaban vida. La tierra y las montañas fueron mi piel. Los bosques, mi pelaje. Todo estaba en permanente armonía, hasta que apareció el ser más cruel y caprichoso que jamás conoció este planeta: el hombre. Una forma de vida supuestamente inteligente, pero desperdiciada por la codicia, la violencia y la incultura. Yo soy GAIA, la madre naturaleza, y todo el mal que me hagas te lo devolveré.”
Gaia
7 de Enero de 2002. Atlanta, Georgia (E.E.U.U.)
Siempre quise que la angustia fuera agua; que todo el dolor que produce la falta de oxígeno en la alegría, en vez de convertirse en desesperanza, formara pequeñas gotas para sí poder dar nombre y tamaño, a ese dolor que alicata las paredes del estómago cuando sabes que ya no hay marcha atrás. Siempre soñé, que la alquimia de la esperanza, transformara este miedo en gotas de sudor, que al resbalar por mi frente diluyera esta angustia que ya me ha ejecutado... Y ahora que sé que mi final se acerca, quisiera que se evaporara este mal que tiene mi libertad secuestrada, que se evaporara con el calor de un abrazo o con el lienzo de un te quiero. Esa libertad que siempre me dió "besos de usted" y que nunca me prometió amor eterno. La libertad es un estado pasajero del alma, y todos morimos un poco cada día... Mientras Alma Echegaray era ejecutada en la silla eléctrica, estos pensamientos quedaban impregnados en la sala, donde veinte testigos y media docena de periodistas habían presenciado, como una corriente de 2.000 voltios atravesaba su convulso cuerpo. Esta primera descarga dejó al reo inconsciente, a continuación se le aplica otra descarga de 1.000 voltios con el fin de rematarle, y más tarde una tercera, y última, de 2.000 voltios por si existiera alguna duda de la efectividad de tan piadoso y magnánimo brazo de la justicia. Existen numerosas pruebas de que, a veces el reo no muere inmediatamente y que el electrocutado padece un intenso sufrimiento. Incluso hay personas más resistentes a la electricidad que otras, bien porque su cuerpo genera una natural resistencia a la misma, o bien por su continua exposición a esta. Cuando aquel torrente de electricidad recorrió por segunda vez el cuerpo de Alma, este dejó de convulsionarse y un histérico silencio se adueñó de la sala, se había hecho Justicia, el estado había asesinado a otra amenaza para el modo de vida americano ¡Alma Echegaray había dejado de existir! A Jose Hamilton no le resultaban agradables las ejecuciones, pero pensaba que la sociedad debía de valerse de medios como este para defenderse y conservar un cierto orden en el país. Él siempre fue partidario de las ejecuciones con inyección letal, por su limpieza, por su modernidad, pero quizás, este aséptico sistema de eliminación de criminales lo encontraba demasiado dulce y poco didáctico. Desde que era Gobernador de Georgia había abogado siempre por ejecuciones rápidas y ejemplarizantes. El reo debía de sufrir como pago de sus crímenes, y para escarmentar y advertir a futuros inquilinos, la vieja silla, era lo menos malo que él conocía. Mientras intentaba alejar de su mente los sucesos de las últimas cinco horas, en las que tuvo que rechazar por dos veces consecutivas el indulto a esa condenada suramericana, y en las que tuvo que convencer a la prensa, que personas de ese calibre no tenían cabida en su país libre, se sirvió una copa de su bourbon favorito, y distraídamente encendió su ordenador situado en el despacho que se alojaba en el ala derecha de su mansión. Debía poner al día su correo electrónico, antes de darse una reparadora ducha e intentar descansar ¡Había sido un día de muerte! De repente algo muy extraño comenzó a suceder: Todos los mensajes de entrada estaban borrándose al tiempo que uno nuevo comenzaba a surgir de la nada y a parpadear insistentemente, con una cadencia rítmica y enfermiza... Intrigado lo abrió, y su sorpresa fue en aumento cuando vio que la remitente no era otro que Alma Echegaray. Era imposible, en el corredor de la muerte no existía la posibilidad de que ningún reo pudiera acceder a ningún ordenador, y menos que se pudiera comunicar con el exterior. En ese mismo instante sus dedos dejaron de hacer presión sobre el vaso de whisky, que resbaló por la palma de la mano y terminó estrellándose contra el teclado. El ruido que produjo el brusco choque del cristal, lo despertó de su fría e irreversiblemente ordenada vida ¡El e-mail acababa de ser enviado! Rápidamente lo empezó a examinar y mientras sus ojos iban de palabra en palabra, su corazón comenzó a bombear de forma frenética ¡No podía ser! ¡Era imposible! Pero... ¡si estás muerta! El e-mail decía así: "Estimado gobernador, sí, no es una alucinación, es real, le estoy escribiendo desde más allá del dolor, allá donde su poder y sus leyes no tienen ningún efecto. Donde estoy, por fin, soy libre y mi cuerpo ha dejado de sufrir las torturas a las que me sometió usted. Y aunque mi alma por fin está libre, yo no he encontrado todavía la paz, no, mientras no consiga que usted y toda la humanidad que piensa como usted, entiendan lo que acaban de hacer conmigo no es justicia, es un crimen. Antes de que termine esta noche, usted será juzgado, pero antes quiero que conozca usted una historia. Historia que se remonta al año 1500. Lea atentamente, y sírvase otra copa, le veo con la boca seca..."
Hay veces que no sé, si exprimir el sol Para sentir calor Y dudo que al nacer, llegará a creer Que hoy fuera a morir
Intento comprender, Él porque de esta decisión Si yo jamás odié Me intento aferrar al valor, Pero no sé fingir Solo quiero vivir.
¿Dónde se vende algo de compasión? Para saciar mi soledad ¿Dónde trafican con sueños de amor? Pues quiero esta angustia drogar
Recuerdo el día en que mi libertad No tenia precio ni fin En cambio hoy daba hasta la eternidad Por ver mañana el sol salir.
Me vengaré y todo el mal que me hagas Yo te lo devolveré El hombre nunca fue dueño de Gaia Es justamente al revés. Oigo unos pasos, se quiebra mi voz Sé que vienen a por mí Y un sacerdote en nombre de dios Pregunta: ¿quieres confesión?
Confieso que amé y creí en Dios De los pobres, justo y moral Confieso que en la silla En la que he de morir Mi alma renacerá.
Toda mi vida desfila ante mí, Tantos sueños por cumplir No tengas miedo, no llores por mí, Siempre estaré junto a ti.
Oigo los rezos, intento gritar, Me cubren para no mirar A los ojos de una cruel humanidad, La muerte se excita, es el fin.
Bien, así termina la primera parte de ésto. La segunda parte se llama "La Conquista", y en ella comenzará la historia de un español llamado Pedro que viaja al nuevo mundo por riqueza... espérenla y voten.